• "Año del 260 Aniversario de la iniciación del I.H. George Washington"

Discurso clausura del M.R.G.M. I.H. José Ramón González Díaz en la Conmemoración del Sesquicentenario de la Gran Logia de Colón

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(English version)

Muy Respetable Gran Maestro José Ramón Gonzalez Díaz.

Celebramos esta noche los masones cubanos, el acontecimiento más importante en nuestra historia: la fundación de nuestra Muy Respetable Gran Logia de Cuba. El 5 de diciembre de 1859 en una finca cercana a Santiago de Cuba se fundó la Gran Logia de Colón para Cuba y las Indias Occidentales Españolas, tres fueron las logias creadoras de tan importante acontecimiento, las Respetables y Meritísimas Logias FRATERNIDAD No. 1, PRUDENCIA No. 2 y SAN ANDRÉS No. 3, el nombre de Colón fue en honor al Descubridor del Continente. La actual Gran Logia de Cuba es legítima sucesora en el tiempo.

Representa para todos nosotros una verdadera fiesta del espíritu el celebrar en esta noche el Sesquicentenario de nuestra Gran Logia y festejarlo de la manera con que lo estamos haciendo junto a hermanos de todo el mundo demostrando una vez más el poder de convocatoria de nuestra masonería. Si alguien pudiera tener dudas al respecto, podemos comunicarles que hemos celebrado en la mayoría de las provincias del país actos alegóricos a esta fecha, actos modestos algunos, y otros de mayor envergadura, destacándose los celebrados en la provincia de Matanzas, en el municipio Guáimaro, en la imprescindible ciudad de Santiago de Cuba y el reciente acto celebrado en el Anfiteatro de Marianao donde las logias pertenecientes a los municipios La Lisa, Marianao y Playa convocaron a toda la comunidad y donde los masones con sus emblemas, estandartes y banderas salieron a las calles demostrando que la masonería está presente y con fuerza, con discursos sobrios, serios y elocuentes, dignos del acontecimiento presente. Han participado junto a nosotros en esta fiesta de la masonería cubana, hermanos de diferentes Potencias masónicas del mundo, representadas en delegaciones de países tan distantes como Rumania y Bolivia, destacamos y agradecemos la presencia de Representantes de la Gran Logia Unida de Inglaterra, nuestra Logia Madre, se encuentran presentes miembros de la Logia La Fraternidad No. 387, Taller fundado en 1855 por el Padre de la Gran Logia de Colón, Andrés Cassard, que hoy celebramos sus ciento cincuenta años de fundada, el día 2 de diciembre fueron hermanadas las logias Soles de Martí y Tropical 50 perteneciente a la Gran Logia de La Florida, momento en que hemos demostrado que la Gran Logia de Cuba se encuentra abierta al mundo con el objetivo de promulgar proyectos que propendan a la unidad y el desarrollo. Han querido los organizadores que esta convocatoria esté orientada bajo signos de reflexiones y debates sobre problemáticas que convocan a toda la comunidad masónica, por tal motivo hemos celebrado un Coloquio con el título: Masonería en el siglo XXI que comprende los temas: informática, información y masonería, la educación masónica y su influencia en las nuevas generaciones y Masonería y Sociedad. Pensamos que nuestras actividades han estado a la altura del acontecimiento que celebramos. Agradecemos a todos ustedes por estar juntos a nosotros en este momento histórico y que será, estamos convencido de ello, un punto de partida para dar un salto cualitativo en el quehacer institucional de nuestra masonería.

Para la generación masónica contemporánea se hace necesario abordar aspectos del pasado que nos ubican en la ruta por la cual se ha transitado hasta los momentos del presente, sin los cuales no pudiéramos comprender lo que somos y lo que representamos.

Fue durante el breve período de la dominación inglesa que los habitantes de nuestra querida Isla entraron en contacto con el mundo civilizado y en que, como consecuencia, nació, por así decirlo, el pensamiento cubano, época ésta en que brilla por primera vez en nuestra Patria la Luz Masónica, con la fundación de una Logia de procedencia irlandesa, el 3 de mayo de 1763,registrada con el número 218, como un dato curioso debo decirles que algunos investigadores aseveran que fue aquí, en este mismo lugar donde nos encontramos reunidos hoy, en este sagrado lugar donde laboró la primera logia en Cuba, algo digno de destacar. A partir de ese momento los nacidos en Cuba entran en contacto con la Institución de la Escuadra y el Compás aprendiendo los principios y doctrinas de la Masonería, sufriendo este esfuerzo su primer colapso, al cese de la dominación inglesa, y no fue hasta los últimos días del Siglo XVIII, que se realiza un nuevo intento, y tenemos que en 1804, el día 17 de diciembre para ser más exactos, aparece el primer taller masónico de origen regular y de carácter cubano, bajo el nombre de EL TEMPLO DE LAS VIRTUDES TEOLOGALES NúM .103 que posteriormente se convirtió en la piedra angular de las ideas de independencia y ofreció a la Patria Cubana el sacrificio de sus mejores miembros, en las conspiraciones de Román de la Luz, Soles y Rayos de Bolívar y la Gran Legión del águila Negra, en las figuras admirables, entre otros, de Román de la Luz, Luis Bassave, Manuel Ramírez, su Segundo Vigilante y el redactor de la primera Constitución para Cuba Libre, Don Joaquín Infante. Logia ésta que en el año 1820, fue la fundadora con el número 1 de la primera Gran Logia Regular Cubana el 30 de noviembre de 1820 desaparecida pocos años después.

Debe servir este acto para recordar y rememorar otras fechas y acontecimientos que son el fundamento esencial que hicieron posible que hoy podamos celebrar llenos de júbilo la fecha gloriosa para la Masonería Cubana del 5 de diciembre de 1859.

La masonería en Cuba se revitaliza en 1857 al fundarse las logias santiagueras Fraternidad y Prudencia, las cuales señalan el inicio de un nuevo período en el proceso histórico de la institución en Cuba. Fundadas estas dos logias oficialmente, pero con carácter irregular, los masones santiagueros buscan otros horizontes y entre sus hermanos del norte encuentran el camino para regularizarse y organizarse. Juan Rafecas se dirige a los Estados Unidos y junto a Andres Cassard planean la forma de hacer práctica la idea. Cassard, masón de formación francesa brinda una concepción que al hacerla realidad chocaría con la práctica regular que se buscaba en aquel entonces. Su concepción era que la masonería simbólica debía estar supeditada a los llamados Altos Cuerpos. No obstante Albert Pike, amplio conocedor de lo que es la verdadera Masonería, al ser pedida la solicitud para el acto fundacional indica la necesidad de crear primeramente una Gran Logia Simbólica soberana para regir los tres primeros grados, pues sin éste no podrían existir otros cuerpos. Entonces recomienda dirigirse al Gran Secretario de la Gran Logia de Carolina del Sur, Albert G. Mackey quien recomienda la obtención de una Carta Dispensa y su correspondiente Carta Patente, para la fundación de una tercera logia regular que uniéndose a Fraternidad y Prudencia pudieran organizar la Gran Logia Simbólica soberana que exigía Pike.

Por tal motivo la Gran Logia de Carolina del Sur extiende la Carta Patente con fecha 17 de noviembre de 1859, para fundar la logia San Andrés en homenaje a su fundador Andrés Cassard con el número 93 de orden en los registros.

Con la existencia de la tercera logia y de carácter regular, los santiagueros fundan la Gran Logia adoptando el nombre del descubridor del continente, acto que se llevó a cabo el día 5 de diciembre de 1859, hace exactamente ciento cincuenta años, en la casa de una finca cercana a Santiago de Cuba, propiedad del hermano Juan Bernardo Bravo.

Es costumbre, en estas fechas históricas para la Gran Logia, que se evoque un acontecimiento, se hable de una figura masónica, se analicen realizaciones, en fin, se traten cuestiones que han hecho que nos encontremos en el presente sobre la base de un pasado lleno de actos dignos del mayor elogio.
Hoy se podría hablar sobre la concepción de nuestra bandera cubana en 1849, donde Narciso López, el poeta Miguel Teurbe Tolón y el escritor Cirilo Villaverde, iniciados en la masonería, la conciben según nuestro simbolismo, razón más que suficiente para que la Masonería en Cuba se vinculara a expresiones de sentimiento nacionalista. Como herederos de un ilustre legado patriótico podríamos hablar de la efectiva aplicación de los sagrados principios de la Institución, que son la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad, el Laicismo y la Democracia. Cuba reflejó en 1901 el carácter laico de nuestra sociedad en su Constitución, antes que muchos países desarrollados lo hicieran y en eso hay una influencia masónica. Hoy podríamos hablar de nuestra labor a favor de la docencia; escuelas esparcidas por toda la República, exhibieron el más completo y moderno sistema de enseñanza, nacido al calor de los principios masónicos. No se podría dejar de mencionar el solemne momento en que la masonería cubana obtuvo su ingreso como Miembro Permanente de la Conferencia de Grandes Maestros de América en el año 1950, representada por el Muy Respetable Gran Maestro Ilustre Hermano Carlos Manuel Piñeiro y del Cueto quien influyó en forma decisiva en los participantes sobre la amplitud y progreso de las Grandes Potencias del continente, iniciándose desde ese momento un movimiento de aproximación desde el norte e ingresar la Gran Logia de Cuba como Miembro Permanente de la Confederación de Grandes Maestros de la América del Norte. Hoy se encuentran con nosotros una delegación importante de miembros de la masonería norteamericana demostrando que nuestros lazos nunca se han roto y que se potencian cada vez más. Hoy están presentes junto a nosotros, en el recuerdo, hombres tan ilustres como Pedro Ferrer y Landa, primer Venerable Maestro de la Logia San Andrés, José Andrés Puente Badell, nuestro Gran Maestro Mártir, Vicente Antonio de Castro, fundador del Gran Oriente de Cuba y las Antillas, Benjamín Odio, ideólogo y propulsor de la masonería de Costa Rica, Celestino Argudín, quien reunió a todos los criollos en un solo organismo que facilitara la conspiración por la libertad cubana, el gran planificador Aurelio Miranda González, Enrique Leccerf, José Fernández Pellón quien logra el traslado de la Gran Logia de Colón a La Habana, Calixto Fajardo, Antonio Govín y Torres, Segundo Alvarez dando las facilidades para que fuera creado el 28 de mayo de 1893, la Asociación de Veteranos Masones, que desde entonces ha venido laborando por el progreso de nuestra masonería, José Cidre quien presidió la Logia Padilla en momentos en que los trabajos masónicos estaban prohibidos, hoy debemos agradecer al Hermano Remigio López, Venerable Maestro de la Logia Fraternidad No. 387 quien navegó en el primer barco al ser suspendido el bloqueo de la armada norteamericana, siendo portador de la primera remesa de un donativo de $ 5000 que la Gran Logia de New York había acordado para socorrer a los masones cubanos y sus familiares, víctimas del bloqueo y la reconcentración de Weyler. Fernando Figueredo Socarrás, patriota a toda prueba, Enrique Llansó Simoni, Aurelio Miranda Alvarez, Francisco Sánchez Curbelo, Erasmo Regueiferos, Antonio de la Piedra, Lizardo Muñoz Sañudo, Germán Walter del Río, Antonio Iraizós, Enrique Elizaga, Carlos Mamuel Piñeiro y Crespo creador del auxilio masónico, Gabriel García Galán, fundador de la Orden Paramasónica Hijas de la Acacia y fundador del Premio Nacional José Martí, Rafael Santos Jiménez, Nuestro Gonzalo García Pedroso, firme defensor de la unidad ente los masones de Oriente y occidente y gran visionario sobre lo que constituía el fascismo sobre los pueblos libres, Francisco Miranda Varona, periodista y potente orador, pionero en la creación de un organismo internacional, que más tarde se convierte en realidad en la Confederación Masónica Interamericana, Venancio Méndez Lazarte unificador de todos los masones en la Gran Logia de Cuba, Pedro Repilado Repilado, llegando el 28 de marzo de 1949 a la figura más recordada y querida por los masones cubanos, el Ilustre Hermano Carlos Manuel Piñeiro y del Cueto, espíritu inquieto y activo, quien habría de producir un intenso sacudimiento en la masonería cubana, con este hermano que gobernó nuestra masonería de 1949 a 1958 y donde se vio coronado nuestros anhelos de más de medio siglo con la construcción del Gran Templo Nacional Masónico; hoy no se podría soslayar uno de los hechos más trascendentales de nuestra historia y es la construcción de la sede de nuestra Gran Logia, obra magna de la masonería cubana, joya arquitectónica y ejemplo de sacrificio, dedicación y esfuerzo reuniendo en 1955 la III Conferencia Interamericana de la Masonería Simbólica y colocarnos a la cabeza de la masonería a nivel continental, le siguió Juan José Tarajano González en un momento de incertidumbre producto de cambios en los social, económico y político en el seno del país.

En estos últimos cincuenta años de la masonería cubana no podemos dejar de mencionar algunos de nuestros grandes maestros que han tratado de mantener a flote nuestra nave y guiarla por buen camino como ese paladín que fue Roberto Luis Ferrer Rodríguez, Benemérito de la Orden, capaz y sagaz para dirigir en tiempos difíciles, Mario Oliva Rubio, Luis Romero Márquez, Orestes Bernal Carbonell, Francisco Hernández Morales, Juan Varela Alvarez, eficiente administrador y poseedor de una inteligencia a toda prueba, Basilio Armando Barreto, Facundo Primitivo Díaz Díaz, todo un símbolo de humildad, Raciel Martínez Andreu, Heriberto Saborit Verdecia, José Manuel Collera Vento, el siempre cordial Arnaldo González Padrón y nuestro humilde y cariñoso Osmundo Jerónimo Cabrera Pérez, todos y cada uno de ellos han tratado de obrar según su formación masónica e intelecto de acuerdo a lo que las condiciones le han permitido hacer en función de que nuestra masonería mantenga el prestigio con el que ha llegado a estos ciento cincuenta años y por supuesto nuestro agradecimiento a todos los masones cubanos, a los más de 20000 masones que con evidentes dificultades económicas y escasos referentes intelectuales contemporáneos han demostrado que con poco se puede hacer mucho cuando tenemos presentes el ejemplo de nuestros padres fundadores y el perenne anhelo de ser mejores hombres y a los que se encuentran en otras geografías y defienden y mantienen los sagrados principios aprendidos en las logias que aquí en nuestro suelo patrio les proporcionaron la luz que ilumina los valores.

Pero este momento no solo se puede emplear para regodearnos en un pasado que sirve de sostén, de raíz, de referente moral si no tenemos en cuenta la necesidad de hablarles a esa generación actual que tiene la noble responsabilidad de conducir a la institución masónica por los senderos que debe transitar en un mundo que exige cada vez más de nosotros ser paradigmas de la virtud.

A los masones cubanos no puede sernos indiferente la magnitud de lo que implica para nuestro país los eventos, proyectos y reflexiones que tienen relación con la conmemoración de los ciento cincuenta años de la fundación de la Gran Logia de Colón, hoy Gran Logia de Cuba. Debemos asumir entonces, nuestra obligación de integrarnos, dimensionando nuestro aporte en términos personales e institucionales por constituir este acontecimiento un gran desafío ciudadano.

En esta perspectiva nuestra primera preocupación y motivación es que esta conmemoración sea expresión del deseo de participación de todos los masones cubanos dondequiera se encuentren esparcidos por el mundo obviando las barreras circunstanciales. La integración y la no exclusión debe ser el común denominador de una celebración que debe estar fundada en todo lo que nos une, nos identifica y nos acoge.

Hoy el mundo vive un momento de desarrollo asombrosamente vertiginoso, el hombre es protagonista y víctima a la vez de los profundos cambios culturales, sociológicos, tecnológicos, económicos de nuestra civilización. Por lo que se hace cada vez más necesario asumir el futuro con una profunda conciencia de las consecuencias que emanan de nuestros actos. En los grandes procesos humanos suele ocurrir que el hombre no es capaz de saber percibir el carácter integral de su época. No solemos distinguir si somos parte de un final de era o de un comienzo de otra. Por tal motivo debemos tener siempre presente que se hace indispensable darle un carácter humanista a cada una de nuestras acciones ajustándonos a una ética para todos y en función de todos.

Estas celebraciones deben ser el pretexto para dar rienda suelta a la urgente necesidad de establecer un diálogo serio entre todos los masones, acerca de temas de vital relevancia para el desarrollo de un proyecto común donde tenemos el derecho a intervenir y encontrar respuestas en la solución a cuestiones que nos aquejan como hombres pensantes que somos en el siglo XXI.

Lamentamos que por cuestiones prácticas, ajenas a nuestra voluntad, esta celebración no hubiera proyectado una declaración de principios donde se de a conocer nuestro pensamiento actual y la concepción desde una perspectiva masónica acerca de los procesos en los cuales formamos parte. Sin embargo podemos plantear algunos conceptos que debe representar nuestra manera de proyectarnos en el futuro.

1. La masonería es por esencia, una entidad moral.
Se la define como tal y sus principios, históricamente, alcanzan en su acción los niveles más elevados de la ética Universal. Su obra, tanto en lo material como en lo espiritual se viene contrayendo desde un pasado. Selecciona, educa y disciplina a sus miembros. Hace que participen en la apasionante tarea individual y social de investigar en la búsqueda de la verdad.

2. Colocar al hombre en el centro de las cosas.
Debemos visualizar con perspectiva masónica el anhelado desarrollo ético en la época que se avecina. época futura preñada, como hoy y como ayer, de desafíos, que han de poner en movimiento las mayores inteligencias y capacidades constructivas de la institución.

3. Comprensión de lo que significa el ser masón cubano.
El masón cubano debe estar íntimamente ligado a las responsabilidades que emanan de nuestra condición de ser miembros de una sociedad nacional. Ser masón en la actualidad implica la plena condición de ciudadanos, con los derechos y deberes, así como la absoluta identidad con aquello que es sustancial a la cubanidad.

4. Nuestro decisivo papel en la historia del país no puede ser olvidado.
La masonería se ha destacado a través de nuestros pueblos por defender valores humanistas y racionalistas. En el siglo XIX estuvo comprometida con los ideales independentistas y posteriormente ha sido un poderoso instrumento en la construcción de una sociedad de hombres libres, que convivan impulsados por los valores de la igualdad y la fraternidad. Nuestra contribución a la historia nacional se desprende del protagonismo de nuestros miembros a través del tiempo, en lo intelectual, político y social. La diversidad de pensamientos e ideologías que existe en las logias masónicas favorece una disposición de tolerancia y respeto cívico que toda sociedad debería tener en alta estima.

5. Respeto a otras formas de asociación espiritual.
Consideramos que todas las organizaciones espirituales que tienen como ideal la fraternidad, trabajando con el propósito de lograr la redención del hombre, cumplen por igual una función necesaria en toda sociedad humana, debiendo existir una relación amistosa y fraternal entre ellas. En esto nadie está por delante de nadie, pues las comparaciones resultan injustas. Cada una es igualmente importante en los aspectos particulares que la distinguen.

6. Trabajar por el desarrollo moral de la juventud.
Debemos reafirmar nuestro compromiso de promover y trabajar junto a las organizaciones que tienen como finalidad prioritaria la juventud, sin imposición de doctrinas, en función de preparar a los buenos ciudadanos de cuyas actitudes dependerá el bienestar de la humanidad y el futuro del mundo.

7. La unidad de todos los masones cubanos.
Debemos promover un acercamiento entre todos los hermanos que por diversas circunstancias se encuentran separados, enfocados en la consecución de proyectos comunes en el marco de los Antiguos Límites.

8. La masonería es una institución progresista.
Nuestra institución no puede ser un órgano estático, debemos marchar siempre unidos al progreso, a los adelantos de la cultura, la ciencia, la técnica, trabajando por la paz y todo lo que represente progreso para la humanidad.

9. Debemos afrontar concientemente una nueva realidad.
El mundo atraviesa por su mayor crisis en la historia; el planeta se destruye a tal punto que puede llevarnos a la extinción de la especie humana. Se hace imprescindible un nuevo orden mundial para enfrentar el futuro. Este nuevo orden mundial no será posible sin la definición de una ética globalizada. Sin distinciones de raza, religión, cultura o sociedad. Todos somos responsables del destino del mundo.

10. La virtud como una meta deseada.
Ser masones no es ser perfectos; pero si ser hombres que, más allá del secreto y la discreción de las Tenidas masónicas, luchamos por ser mejores en nuestra vida de todos los días; luchamos para que nuestras familias, la sociedad y el mundo, sean cada día mejores.

Estos son algunos conceptos que deseaba compartir con todos ustedes en esta celebración que no es exclusiva. de los masones cubanos sino de todos los cubanos y de todos los que respetan la diferencia y todo lo positivo que existe en el hombre, porque puedo aseverar sin padecer de ser absoluto en mis consideraciones que no existe una sola familia cubana donde no esté presente un masón, no existe una generación donde sus descendientes no hayan estado ligados de una forma a la institución de la Escuadra y el compás. No existe un hecho en la historia de Cuba donde no esté el alcance de los principios que practicamos los masones.
A todos ustedes que comparten junto a nosotros de esta fiesta les damos las gracias y deseo finalizar esta intervención con un concepto planteado por el más grande de los cubanos, nuestro Apóstol y Hermano José Julián Martí y Pérez el 10 de octubre de 1890 en el Hardman Hall de Nueva York y que encierra el espíritu que hemos representado en estos ciento cincuenta años a los cuales hoy rendimos tributo:

...ni alardes pueriles, ni promesas vanas, ni odios de clase, ni pujas de autoridad, ni ceguera de opinión, ni política de pueblo ha de esperarse de nosotros, sino política de cimiento y de abrazo, por donde el ignorante temible se eleve a la justicia por la cultura, y el culto soberbio acate arrepentido la fraternidad del hombre, y de un cabo a otro de la Isla, sables y libros juntos, juntos los de la sierra y del puerto, se oiga, por sobre los recelos desarraigados para siempre, la palabra creadora, la palabra HERMANO. Muchas gracias

José Ramón González Díaz
Gran Maestro



(Versión en Español)

CLOSING CEREMONY SPEECH IN COMMEMORATION OF
THE 150th ANNIVERSARY OF THE GRAND LODGE OF CUBA
GIVEN BY G.M. JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ DÍAZ.

Muy Respetable Gran Maestro José Ramón Gonzalez Díaz.

Cuban freemasons celebrate the greatest event of our history tonight: the foundation of the our respectful Grand Lodge of Cuba. December 5th, 1859, in a farm near to Santiago de Cuba Province, It was set up the Grand Lodge of Colón for Cuba and for the Spanish West Indies. Three lodges were created due to that important event: the respectful and meritorious lodges named Fraternidad no.1, Prudencia no.2 and San Andrés no.3. The name of Colón was given in honor of the Continent Discoverer. The nowadays Grand Lodge of Cuba is the legitimate successor in time.

It represents to all of us a real party for our spirit the celebration tonight of the 150th anniversary of our Grand Lodge and moreover to celebrate it in the way we are doing it, just together to brethren of all over the world, showing up once more the power of convocation of our freemasonry. If anyone is doubtful in this respect, we can tell you that we have celebrated allegorical acts to this date in the majority of the provinces of our country, some of them modest acts and others of a higher magnitude highlighting those celebrated in the Matanzas Province, in Guáimaro municipality, in the indispensable Santiago de Cuba city and the recent act celebrated in the Marianao Amphitheater, where the lodges that belong to La Lisa, Marianao and Playa municipalities call to all the community and where freemasons with their emblems and banners went out to the streets demonstrating that freemasonry is present and with energy giving sober, serious and eloquent speeches worthy of this event.

Brethren from different Masonic Orients of the world have participated together with us in this Cuban freemasonry party, representing 31 delegations from far away countries such as Rumania and Bolivia, highlighting and being very grateful for the presence of representatives of the United Grand Lodge of England which is our Mother Lodge. Last December 2nd were united in brotherhood Lodges Soles de Martí and Tropical 50, the last one which belongs to The Grand Lodge of La Florida, event that has demonstrated that the Grand Lodge of Cuba is opened to the world with the aim of promulgating projects that pretend unity and development. It was the wish of the Organizing Committee that this meeting should be oriented towards reflections and debates of problems that involve the whole Masonic community; in that respect, we have celebrated a colloquium called: Freemasonry in the XXI century that includes the topics: Information Technology, Information and Freemasonry, Masonic Education and its influence in the new generations, and Freemasonry and Society. We expect that our activities have been at the level of the event we are celebrating. We thank all of you for being together with us in this historical moment and we are convinced, it will be a starting point for giving a forward qualitative step in our daily institutional freemasonry work.

For nowadays Masonic generation, it is necessary to deal with aspects related to the past that take us to the way by means of which we have walked to present moments and that without them, we could have never understood what we are and what we represent.

It was during a period of the English domination that the inhabitants of our island got in contact with the civilized world, and as a consequence, it was born the Cuban thinking, epoch in which it shines for the first time in our country the Masonic light by means of the foundation of an Irish lodge on may 3rd 1763 registered with the number 218; as a curious data, I should tell you that some researchers say that it was here, in this same place where we are gathered today, in this sacred place where the first lodge in Cuba had its sessions. From that moment on, Cuban people got in contact with the Square and Compass institution, learning the principles and doctrines of Freemasonry, suffering this effort its first collapse with the decease of the English domination, and it was until the last days of the XVIII century that there is a new attempt and in the year 1804, December 17th for being exact, that appears the first regular and Cuban Masonic workshop named El Templo de las Virtudes Teologales no. 103 which a while later became the cornerstone of the ideas of independence, and offered to Cuba the sacrifice of its best members in the conspiracy of Román de la Luz, Soles and Rayos de Bolívar, and the Grand Legion of the Black Eagle in the outstanding personalities of Román de la Luz, Luis Bassave, Manuel Ramírez – its Second Warden – and Don Joaquín Infante who was the writer of the First Constitution for Free Cuba. In the year 1820, this lodge was the founder with the number 1 of the first Cuban Regular Grand Lodge on November 30, 1820 which disappeared a few years later.

This moment should serve to remember and recall other dates and events, that are essential support which made possible that today we can celebrate full of jubilation this glorious date of December 5th 1859 for the Cuban masonry.

Cuban masonry is revitalized in 1857 with the foundation of the lodges named Fraternidad and Prudencia in Santiago de Cuba which indicate the beginning of a new period in the historical process of the Masonic institution in Cuba. The official foundation of these two lodges, but with an irregular character, made the Santiago de Cuba freemasons to look for other horizons and it was among its brethren of the north where they found the way to become regular and organized themselves. Juan Rafecas went to USA and together with Andrés Cassard asked for a practical idea. Cassard who was a freemason of French formation, offered a concept that, when put into practice, it was against the regular practice they were looking for at that moment. His concept was that the symbolic masonry should be conditional upon the so-called Higher Bodies. Nevertheless, Albert Pike, who knew what the real freemasonry was, indicated the need of creating first a sovereign Symbolic Grand Lodge to rule the first three Masonic degrees because without this, no other body could exist. Then, he recommended to talk to the Gran Secretary of the Grand Lodge of South Carolina, Albert G. Mackey, who recommended to obtain a letter dispensation and its corresponding registration letter for the foundation of a third regular lodge, that united to lodges Fraternidad and Prudencia, they could be organized in the sovereign symbolic Grand Lodge that Pike asked for.

For such a motif, the Grand Lodge of South Carolina gave the registration letter on November 17, 1859 for the foundation of San Andrés Lodge in honor to Andrés Cassard with the number 93 in the registration.

With the existence of the third lodge of regular character, Santiago de Cuba freemasons founded the Grand Lodge adopting the name of the continent discoverer, act that took place December 5th, 1859, just 150 years to today in a farm near Santiago de Cuba city, property of brother Juan Bernardo Bravo.

It is a costume in these historical dates for the Grand Lodge to mention the event, to talk about Masonic personalities, to analyze realizations and in fact, to deal with aspects that made us be together today on the base of a past full of acts of praiseworthy.

We can talk today about the concept of our Cuban banner in 1849 where Narciso López, the poet Miguel Teurbe Tolón and the writer Cirilo Villaverde, who initiated in the freemasonry, they conceived it according to our symbolism, reasons that paved the way for the Cuban freemasonry to be linked to expressions of national feelings. As we are heir of a distinguished patriotic legacy, we can talk about the effective application of the sacred principles of the institution: Liberty, Equality, Fraternity, Laicism and Democracy. Cuba expressed in 1901 the secular character of our society in its constitution before many other developed countries did it, and in this respect, there is a Masonic influence. We can talk today about our work in favor of the teaching; schools all over the country show the most complete and modern teaching system as a result of the Masonic principles. It is of a great relevance to mention the solemn moment in which the Cuban masonry became Permanent Member of the Conference of Grand Masters of America in the year 1950, represented by the Worshipful Grand Master Carlos Manuel PiÑeiro y del Cueto who influenced in the participants in a very decisive way towards the amplitude and progress of the Grand Orients of the continent, initiating from that moment a movement of approximation from the north and to join the Grand Lodge of Cuba as a Permanent Member of the Confederation of Grand Masters of North America. Today, they are with us an important delegation of members from the North American masonry, demonstrating that our links have never broken and that they are potentially stronger each day. They are also present with us, in our memories, those distinguished men as Pedro Ferrer and Landa, first and distinguished Master from San Andres Lodge; Jose Andres Puente Badell our Martyr Gran Master; Vicente Antonio de Castro founder of the Grand Orient of Cuba and Antilles; Benjamin Odio ideologist and promoter of the Costa Rican masonry; Celestino Argudin who united to all creoles in only one concern that facilitated the conspiracy for the Cuban freedom; The Grand Planner Aurelio Miranda Gonzalez; Enrique Leccert; Jose Fernandez Pellon who achieved the moving of The Grand Lodge of Colon to Havana city; Calixto Fajardo; Antonio Govin and Torres; Segundo Alvarez who gave facilities to be created on may 28, 1893 the Association of Masonic Veteran that since that time, it has been working for the progress of our freemasonry, Jose Cidre who headed Padilla Lodge in moments in which the Masonic work was prohibited. We would be grateful to Brother Remigio Lopez, Worshipful Master of Lodge Fraternidad no. 387 who sailed in the first ship to Cuba after the North American army stopped the blockade, being the carrier of the first $5 000 dollars donation that the Grand Lodge of New York agreed to send in order to help Cuban freemasons and their families, who were victims of the blockade and resettlement of Weyler.

Fernando Figueredo Socarras, Enrique Llanso Simoni, Aurelio Miranda Alvarez, Francisco Sánchez Curbelo, Erasmo Regueiferos, Antonio de la Piedra, Lizardo Muñoz Sañudo, Germán Walter del RÍo, Antonio Iraizós, Enrique Elizaga, Carlos Manuel Piñeiro y Crespo, Gabriel García Galán who was founder of Daughters of Acacia Paramasonic Orden and also founder of Jose Marti National Prize, Rafael Santos Jiménez, Pedro Repilado Repilado, Gonzalo García Pedroso who was a firm defender of the unity among masons all over the country, Francisco Miranda Varona who was a journalist, strong orator, and pioneer in the creation of the international institution that later became the Interamerican Masonic Confederation, Venancio Méndez Lazarte who united all masons in the Grand Lodge of Cuba, and just getting to march 28th, 1949 to the most remembered and loved personality by Cuban freemasons, the distinguished Brother Carlos Manuel Pineiro y del Cueto whose active spirit produced a change in the Cuban masonry, he governed from 1949 to 1958, period in which he made come truth a desire of about half a century, the construction of the National Grand Masonic Temple which is an architecture jewelry and sample of sacrifice, dedication and effort that gathered in 1955 the 3rd Interamerican Conference on Symbolic Masonry. That made us be in the first place of masonry at continental level. Juan Jose Tarajano Gonzalez was the follower at a moment of social, economic and political changes in our country. In these last years of the Cuban masonry, we can't omit some of our Grand Masters who have worked hard for guiding our fleet in a good direction; they are Roberto Luis Ferrer Rodríguez, Mario Oliva Rubio, Luis Romero Márquez, Orestes Bernal Carbonell, Francisco Hernández Morales, Juan Varela Alvarez, Basilio Armando Barreto, Facundo Primitivo Díaz Díaz, Raciel Martínez Andreu, Heriberto Saborit Verdecia, José Manuel Collera Vento, Arnaldo González Padrón and Osmundo Jerónimo Cabrera Pérez. All of them have worked according to their Masonic formation, intellect and conditions in favor of our masonry and its prestige, aspects which have remained to our nowadays 150 years. We appreciate a lot to all Cuban freemasons, those 20 000 and more Cuban freemasons who having evident economic difficulties have demonstrated that having almost nothing, it is possible to do a lot if we have in our minds the examples of our father founders and the wish to be better men. We appreciate too those brethren who are living far away and that are still defending and keeping the sacred principles learned in our lodges and which have provided them light that is still showing them the real values.

This moment is not only for feeling happy in a supported past of moral reference but we also have to take into consideration the need of talking to that nowadays generation that has the responsibility to conduct the Masonic institution, following and demanding from us be paradigms of virtue.

To all Cuban masons, it can't be indifferent the magnitude of what implies to our country the events, projects and reflections that are related to the commemoration of the 150 years of the foundation of the Grand Lodge of Colon; today, our Grand Lodge of Cuba. We have to assume then, our obligation to gather, getting higher our support in personal and institutional terms.

In this perspective, our first concern and motivation is that this commemoration has to express the wish of participation of all Cuban freemasons anywhere they are in the world discarding any barriers. The integration and the no exclusion should be the common denominator of a celebration that has to be supported on everything that gathers us, identifies us and takes us in.

Today, the world is living a moment of amazing vertiginous development, man is the active participant and at the same time, he is victim of deep cultural, sociological, technological and economic changes in our civilized society. That's why it is increasingly necessary to assume the future with a deep conscious of the consequences that emerge from our acts. In the great human processes, it is used to happen that man is not able to perceive the integral character of his epoch. For such a motif, we should have into account that it is indispensible to give a humanistic character to each of our actions, adjusting an ethic for all and functioning it for all.

These celebrations should be a hint to start working in an urgent necessity to establish a serious dialogue among freemasons about topics of vital relevance for the development of a common project where we have the right to intervene and find answers to the solution of matters that are affecting us in this XXI century.

We are very sorry that due to practical matters, that at times they happen our of out will, this celebration hasn't issued a declaration of principles where it is given our current thinking and conception since a masonry perspective about topics and processes in which we are involved. Nevertheless, we can state some concepts that represent our way of acting nowadays and for the future.

1. Freemasonry is a moral entity.
It is defined like that because of its principles and actions get to the highest level of the universal ethics. Its work, either in the material and spiritual conception, is being tightened since the past. It selects, educates and creates discipline in its members. It makes its members to participate in the exciting individual and social tasks related to the research and finding the truth.

2. Freemasonry places man in the center of things.
We should visualize with a freemason perspective the ethic development in the coming epoch. An epoch, as it is being today and was yesterday, full of challenges that should call the attention of the best intelligences and capacities of the member of our institution.

3. The understanding of being a Cuban freemason.
The Cuban freemason should be linked to the responsibilities we acquire of being member of a national association. To be freemason nowadays implies the full condition of being citizen with its rights and duties, having an absolute identity with that which is substantial to the Cuban culture.

4. Our crucial role in the history of the country cant be forgotten.
Freemasonry is characterized for defending human and rationalist values. In the XIX century, it took part and was in favor with the ideas of independence which have been a powerful tool for the construction of a society of free men, living in the will of having values of equality and fraternity. Our contribution to the national history is given by what our members have been doing for years in the intellectual, political and social fields. The diversity of thinking and ideologies that exist in our lodges favor a disposition of tolerance and civil respect that any society should have.

5. In respect to other forms of spiritual association.
We consider that all spiritual organizations which have the ideal of fraternity and working together with the purpose of accomplishing the redemption of man, have a necessary function at any human society where there should be a friendly and fraternal relation among them. In this respect, no association is being the leader due to comparisons are not fair. Everyone is as important as the other in the particular aspects that differentiate them.

6. Working for the moral development of youth.
We have to state our commitment to promote and work together with other organizations that have as a priority and final aim the youth, in order to prepare good citizens from whose behavior will depend the social welfare of humanity and the future of the world.

7. The unity of all Cuban freemasons.
We have to promote brethren get closer together focusing on common projects based on the ancient landmarks.

8. Freemasonry is an institution of progress.
Our institution shouldn't be a static body. We have to walk together to the progress focusing on the cultural, scientific and technical advances, working together for peace and everything that represents progress to humanity.

9. We have to face consciously a new reality.
World is being affected by its major crisis in history. The planet destroys itself in such a way that can lead us to human race extinction. It is needed a new world order to face the future and this new world order wont be possible to happen without the definition of a globalized ethics having no distinctions in aspects such as race, religion, culture and society. We are all responsible for the world destiny.

10. Virtue as a desired goal.
Being freemason doesn't mean to be perfect, but it means fighting for being better every day, fighting for our families, society and world to be better every day.

These are some concepts I wanted to share with you in this celebration that it is not only for freemasons but for all the Cuban people and for those who respect the difference and the positive act that exist in man, because I can take for sure, without being absolute in my considerations, that there is no family here in which a freemason is not part of. There is no generation where its descendants haven't been linked in a way to the Institution of the Square and Compass. There is no event in the History of Cuba where the freemason principles are not reached or put into practice.

To all of you who have been together with us in this party, we thank you. I wish to finish this talk with a conception expressed by the greatest Cuban man, our apostle and brother José Martí and Pérez on October 10th, 1890 in New York Hardman Hall and that it comprises the spirit we have represented and followed in these 150 years: … no puerile show, no vain promises, no hate of class, no pushing of authority, no blindness of opinion, no politics to people has to be waited from us but a politics of supporting and embracing where the fearful ignorant be put to justice by culture, and the proud worship takes regretted the fraternity of man, and from one place to the other of the island, swords and books together, together those who live in the mountain range and harbor, and it could be heard overall distrustfully feelings forever, the creative word, the word Brother.

Thank you very much.

José Ramón González Díaz
Most Worshipful Grand Master

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