Hacia 1930, la masonería cubana hacía enormes esfuerzos por mantenerse
ante una persecución sin precedente, pues como fiel baluarte de la
libertad y defensora de los derechos humanos marchaba a la vanguardia
de su pueblo, siguiendo la tradición patriótica de los Venerables
Hermanos Maceo, Gómez y Martí.

La Revolución para derrocar a Gerardo Machado fue frustrada al nacer
costando la vida a muchos hermanos masones, pero otros continuaron la
lucha. En el año de 1933, la Huelga General logra derrocar a Machado y
cuando la situación parecía estabilizar surge otro dictador, Fulgencio
Batista apoyado por Jefferson Coffery embajador norteamericano.

En Europa, Hitler y Mussolini preparaban la aventura expansionista de
la Segunda Guerra Mundial e intervenían cínicamente en la Guerra Civil
Española.

En ese ambiente de confusión mundial, de corrupción y de miseria, la
juventud cubana se hunde en el vicio, la ignorancia, la ociosidad y
sus consecuencias.

La masonería cubana, cada vez más débil por la pérdida de sus mejores
hombres caídos en los frustrados movimientos revolucionarios, víctimas
de la represión o muertos en la Guerra Civil Española a la que
asistieron como voluntarios, con pocas posibilidades de renovación, se
retira de la lucha, hace una tregua y se dedica a planear su
sobrevivencia.

Sólo hay un recurso, preparar a la juventud para asumir su
responsabilidad como continuadora de los ideales de libertad y de
justicia, para tomar su lugar como heredera de la cultura y de la
fraternidad universal.

El Hermano Fernando Suárez Núñez, inspirado en las ideas del V.H. José
Martí, encuentra en los jóvenes la única esperanza de continuidad no
sólo de la Masonería sino de Cuba como nación libre y soberana.

Hubo que desempolvar expedientes rezagados por la difícil situación
imperante, renacen las palabras imponentes del apóstol Martí: “Haga
hombres, quien quiera hacer pueblos”, sus ideas pedagógicas cobran
vida en la pluma de Suárez Nuñez y bajo su incansable labor escoge de
entre sus mejores alumnos y entre los hijos de masones, la piedra que
ha de moldear con la escuadra y el compás.

Pues esta idea fue aprobada por la Respetable Logia “Perseverancia” el
21 de Noviembre 1928, al mismo tiempo que se le solicitaba al Muy
Respetable Gran Maestro de la Gran Logia de la Isla de Cuba auspiciar
dicha Institución.

En la sesión anual de 1929 de la Gran Logia de Cuba se aprobó la
constitución de esta organización y se autorizó a la Logia referida
para que procediera a su establecimiento.

El 4 de agosto de 1935, se da a conocer en el Asilo Nacional Masónico
“Enrique LLansó Ordoñez” la intencion de la logia “Perseverancia” de
fundar la primera Logia AJEF, integrada por los jóvenes recluidos en
dicho Asilo.

El 9 de febrero de 1936, ve su esfuerzo coronado con la fundación de
la primera Logia AJEF en América, nacida en La Habana, Cuba, la Logia
“Esperanza” con la iniciación de 82 jóvenes, en el Salón de Actos de
la Gran Logia de Cuba con la Asistencia del entonces Gran Maestro y
representaciones de 42 logias masónicas, demostrando el apoyo a este
proyecto .

En el preámbulo de nuestra Liturgia Don Fernando escribe………

“(…)Con la idea de ser más útil a la Fraternidad, hube de pensar en la
conveniencia de establecer en nuestra República, una institución de
jóvenes, que no teniendo edad para ser iniciados, sin embargo, como un
curso preparatorio, pudieran conocer nuestras enseñanzas y finalidad,
a la vez que proporcionar al padre que lucha incesantemente por la
educación y encauzamiento de sus hijos, la ayuda poderosa y auxiliar
tan eficaz de nuestra augusta Institución, con sus consejos
fraternales, para alejar aquéllos de los vicios y concupiscencias, que
ha hecho posible se le considere justamente como la sociedad
reformadora del carácter y educadora de la voluntad.

Y meditando que la Masonería tiene que actuar siempre de manera
efectiva y especialmente hacia la Juventud, para que en nuestros
jóvenes no se desvirtúe el amor a la Patria y a las grandes
idealidades que preconiza aquella como sus más firmes propósitos, y
pensando de esa manera llegué a la conclusión siguiente: ya que no
podiamos traer la montaña a ellos teniamos que acercarlos a la misma,
haciendo simil de ese modo con esa conocida y recurrida frase; y así
constituir una Institución para jóvenes de 14 a 21 años, toda vez que
a los mismos les estaba vedado ingresar a las logias
masónicas(…).”[Liturgia Grado Único pag2].

AJEF es un término formado por las letras iniciales de las cuatro
palabras de la frase “Asociación de Jóvenes Esperanza de la
Fraternidad”,es la institución juvenil que auspicia la Masonería para
inculcarles sus principios morales a los hijos o no de los masones.

Se compone dicho nombre, de las iniciales de las palabras fundamentales:

“Amor”, “Justicia”, “Esperanza” y Fraternidad”.

Esta Institución se creó bajo los preceptos de los ideales martianos y
de Benito Juarez, íconos de la la fraternidad por lo que esta juventud
quedará capacitada además, para llegar a la Institución Masónica si
voluntariamente lo desease. Es ajena a la política y a la religión y,
por ello, respeta la libertad personal, los pensamientos,
concepciones, sentimientos políticos y religiosos de sus asociados.
Procura que el alto valor del Amor Fraternal se realice eficazmente en
la fraternidad humana, por medio del perfeccionamiento integral de los
hombres.

Por ello estamos obligados a defender a los más elementales preceptos
de los derechos del hombre sin atemperarse a ningún ideal político ni
religioso, y defender con el honor merecido la causa de la razón,
entendiendose que el Ajefismo siempre ha defendido la fuerza de la
razón y no la razón de la fuerza.

Esta Institución se creó con el objetivo de depurar a la juventud de
la época en la que se encuentre, de todos los males que ha heredado de
la vida cotidiana y para ello se creó en esta etapa una Cámara
Nacional Ajefista, que llegó a ser un organismo con características
responsables como la Gran Logia, donde pertenecían todas las logias
Ajefistas Constituyentes de la Cámara Nacional y tenían un comité en
cada provincia, que todos los años elegía una directiva con su cuerpo
subordinado y un delegado a la Cámara para tratar los asuntos del
Ajefismo Nacional. En el período de 1936 a 1966 en Cuba, existían más
de 15,000 ajefistas activos y más de 200 logias Ajefistas por todo el
país.

En el año 1939 el Ajefismo cubano acudió a un Congreso celebrado en La
Habana, donde se puntualizaron varios aspectos sobre la Constitución
de 1940. En esta oportunidad dejó bien definida su posición patriótica
y democrática, fundidas en los principios de Libertad, Igualdad y
Fraternidad, que caracterizaban la fuerza moral en que se sustenta el
Ajefismo como juventud dependiente de la masonería y continuadora de
los ideales que sostuvieron todas las grandes figuras de nuestra
patria y del mundo, que han proclamado y consagrado la libertad de los
pueblos contra los tiranos, los déspotas, contra la ignorancia, los
vicios y la corrupción.

Este fue el primer Congreso en que participó el Ajefismo y se celebró
en la escuela José B. Alemán de Rancho Boyeros. Este evento se llamó
Convención Juvenil Constituyente para todas las organizaciones
juveniles de Cuba, en esta reunión debieron participar dos delegados
Ajefistas por provincia.

En el año 1942 el Ajefismo cubano participaba en el Congreso
Continental de Juventudes, organizado por el Ajefismo mexicano. En
esta oportunidad el Ajefismo cubano estaba llegando a formar parte del
quehacer laborioso de las Juventudes Continentales de forma tal que
las delegaciones juveniles de Puerto Rico decidieron venir a Cuba
primero para intercambiar opiniones entre las diferentes
organizaciones juveniles que participaron en el Congreso Continental
de Juventudes.

La Revista AJEF, de lujosa encuadernación, se publicaba mensualmente y
su contenido informativo era de una importancia tal que en ocaciones
de haberse publicado en la Revista A.J.E.F. del mes de junio de 1958
un llamamiento del Ajefismo contra el juego, y en la misma edición
salió publicado un escrito sobre la conducta moral del hombre y otro
escrito exhortando a la juventud sobre el control de contacto sexual
en la edad promedio. Esta Revista llegó a manos de un joven
santiaguero, que militaba en la Juventud Católica y lo levó al Nuncio
Apostólico en esa ciudad y se lo mostró a los curas, y según el propio
joven refiere los curas le dijeron que esos jóvenes estaban bendecidos
por Dios (refiriéndose a los Ajefistas).

Esta Revista A.J.E.F. publicaba todo el quehacer del Ajefismo
nacional, los Congresos Ajefistas con otras juventudes nacionales e
internacionales, las obras benéficas, los seminaries culturales de
superación a miembros y no miembros de la A.J.E.F. y las efemérides de
todos los mambises de nuestra independencia. Además la hora radial ya
se habia hecho official en todas las provincias, y en Artemisa la
Logia “Juventud en Evolución” tenía un programa radial los domingos de
12:00m a 12:30p.m por la Emision C.M.A.D., con el nombre de
Fraternidad Ajefista, que se dedicaba a la divulgación educativa y
científica. En Santiago de Cuba existía otro programa a la 1:00 p.m.
los domingos.

La Juventud Ajefista estaba representada en todas las latitudes del
orbe, a propósito de el VI Congreso de la Asamblea Mundial de la
Juventud (WAY), celebrada en Berlín, del 14 al 25 de Agosto de 1956.

Los Juegos Florales se iniciaron en el año 1953 a iniciativa de un
grupo de Ajefistas del Comité de Superación Habanero, para reafirmar
una vez más los principios de humanidad, socorro, justicia y verdad de
que eran portadores los jóvenes Ajefistas. Esta actividad consistía en
escoger todos los años un hospital, preferentemente donde el número de
enfermos recluidos fueran de la clase más humilde de la sociedad, Una
vez escogido el hospital y la fecha en que se iba a hacer esta
actividad, la Cámara Nacional daba una sesión extraordinaria conjunta
con todos los masones y ajefistas de todas las logias de Ciudad y
provincia Habana, para acordar las contribuciones económicas o con
productos de cualquier género que se pudiera aportar para que en la
fecha señalada se le entregara a cada uno de los enfermos un obsequio
material de gran significacion espiritual y humana.

Han sido ya varios los Grandes Maestros de la Masonería en Cuba que
fueron ajefistas y otros que han dado todo por la fraternidad
masónica, siendo esto prueba de los resultados que brindó la A.J.E.F.
durante su existencia, teniendo en cuenta también a los que no
llegaron a ser masones pero se licenciaron de sus filas siendo hombres
libres y de buenas costumbres que lucharon siempre por defender sus
principios, tal como propende la Asociación. Pero ¿Cómo logró la
Masonería Cubana que esta causa se convirtiera en un hecho fructífero?
Pues para lograr este objetivo la Gran Logia Cuba de A.L y A.M. prestó
todo su material humano a la causa, convirtiendo así a las logias
Ajefistas en verdaderos centros de enseñanza y sabiduría, pues todos
los masones del país se hicieron el firme propósito de llevar todo sus
conocimientos y experiencias a los talleres juveniles, tal era así que
se podía ver todo el Templo nutrido de masones cuya armonía daba el
placer de sensaciones de un padre enseñando a su hijo.

En el año 1966 el entonces Gran Maestro Doctor Francisco Manuel Condom
Cestino tomó la dura y sabia decisión de cerrar momentáneamente los
trabajos de la asociación, debido a que la juventud estaba realizando
acciones descarriadas que iban en contra de los principios de la
institución.

Durante 46 años el Ajefismo cubano quedó sepultado en el pasado, y
luego de 30 años de próspera vida, la Asociación de Jóvenes Esperanza
de la Fraternidad parecía que se perdería para siempre. Pero los
verdaderos Ajefistas, que en este período tomaron las riendas de sus
logias masónicas, no permitieron que se desvanecieran los ideales que
el Gran Ajef Don Fernando Suárez Núñez les impregno en su vida para
siempre. De esta forma hermanos como el pasado presidente de la
Comisión Asesora Nacional del Ajefismo Jorge Ferro Espino todos los
años realizaba un tributo al Ajefismo en su Logia Perseverancia, en
ocasiones realizando iniciaciones Ajefistas simbólicas a maestros
masones, para mantener viva la llama de su amado Ajefismo.

No es hasta el gobierno masónico del Ilustre Hermano José Ramón
Gonzalez Díaz, que, con gran empeño y visión logró que se reabriera
una página casi olvidada de la Masoneria cubana y junto con hermanos
que hoy luchan a nuestro lado por nuestro desarrollo movieron cielo y
tierra y se trazaron la meta que para el 17 de marzo del 2012 la
pionera del Ajefismo mundial, la Logia “Esperanza” volvería a abrir
sus puertas a la juventud cubana, Siendo así ese día que los masones
más experimentados que vieron el cese de la Asociación juvenil
pudieron cumplir sus sueños de presenciar una sesión de su amada AJEF,
nuevamente con la reapertura de la Logia pionera del Ajefismo Mundial,
“Esperanza”, esta vez con la iniciación de 23 jóvenes.

El proceso de propagación de nuestras logias ha sido bastante lento
si lo comparamos con su ignauguración en 1936, pues hoy a 7 años de su
reapertura existen menos logias Ajef que en los dos primeros años de
creada la Institución. Existiendo solamente en cuatro provincias de
nuestro territorio, 1 en Pinar del Rio, 6 en Mayabeque, 1 en
Guantánamo y 12 en La Habana, para un total de 20 logias Ajefistas.